Cálida y poco común, la textura de esta distintiva serie de Keny León crea un juego de luz que realza nuestra percepción de la forma esculpida subyacente. De concepción contemporánea, con algunas obras presentadas como únicas, este conjunto de obras revela la belleza esencial de la forma humana. Tan voluble como la naturaleza humana misma, la luz se refleja en las texturas creando sombras dramáticas que parecen fortalecer la forma y realzar la sensación de vida capturada por el artista. Estas obras equilibran la fidelidad a la naturaleza con un sentido poético de la metáfora: un equilibrio que actúa sobre la imaginación para crear un catálogo de significados personales e individuales únicos para cada espectador.